Una tarde con la 3 veces Campeona de España en la modalidad InLine

 

Hola Crissy, para las personas que no te conozcan ¿Quién es Crissy Bonilla?

Soy una persona entusiasta que necesita apasionarse con lo que hace.

Me gusta el deporte, y tengo debilidad por los deportes extremos. Soy una persona comprometida con el patinaje, en especial con el Inline (patinaje agresivo) y el Rollerdance.

Me considero afortunada por tener una profesión en la que disfruto, llevo 15 años como técnica de actividades dirigidas. Me lo paso bien bailando, entrenando y motivando a las personas que pasan por mis clases. Me encanta enseñar y que me enseñen, aprendo mucho de mis alumnos.

Siempre he tenido afán de superación, necesito tener objetivos, me exijo mucho y busco hacer de mis hobbies mi profesión.

Me hace feliz viajar, la música, tener nuevos retos, disfrutar de los pequeños placeres de la vida y conocer personas que les brillan los ojos por que aman lo que hacen.

 

Tengo la corazonada de que sin el patinaje hubiera costado despertar a la niña valiente y extrovertida.

 

¿Cuanto hace ya de tus primeros patines?

Hace 24 años que mi padre me regaló mis primeros patines, él nunca supo que fue el mejor regalo que pudo hacerme. ¿Cómo algo tan material puede reencaminar tu vida?. Tengo la corazonada de que sin el patinaje hubiera costado despertar a la niña valiente y extrovertida. Fue terapéutico en momentos difíciles de mi infancia y adolescencia, cuando los problemas venían me enfocaba en mejorar con mis patines y todo se me pasaba. De hecho actualmente sigue siendo así cuando no me siento bien, cuando algo me preocupa salgo a patinar, después consigo ver las cosas desde otra perspectiva, libero adrenalina y me hace sentir más positiva.

Foto:Sergi Leon

 

¿En qué momento te diste cuenta que el Inline iba a ser tu forma de vida?

A los 17 años en la Fise de Montpellier, mi primera competición internacional.
Con muy poca experiencia compitiendo en rampas, me animé a participar en aquel skatepark enorme lleno de spines, planos inclinados, lanzaderas y barandillas. Durante los entrenamientos probé por primera vez uno de los módulos, el Spine y practiqué varias veces grindar (deslizar) en una barandilla que sería la que me haría pasar a la final.

Llegó mi minuto de gloria, y aún resuena en mis oídos el “Three, two, one, Drop in” del speaker. Estaba muy nerviosa por pasar ese primer obstáculo. Pisé con tanta fuerza la rampa de salida, que salí volando cual superwoman por encima del Spine hacia el suelo. Al instante oí el murmullo del público (asustado), pero en esos segundos donde pude rendirme mientras veía mis manos y rodillas sangrando, saqué unas fuerzas inhumanas para levantarme y seguir adelante para acabar mi ronda. Recuerdo no creer lo que me acababa de pasar, nada mas entrar en mi minuto de ronda me caí y lesioné, pero necesitaba demostrarme que había valido la pena ese viaje y las horas de práctica, así que me armé de valor, continué patinando los copings y saltando la rampas hasta que llegué a la barandilla y conseguí grindarla con éxito. No llegué a la final, pero esta experiencia me hizo ganar de otro modo, a pesar del dolor y la vergüenza que pasé, me superé, no me rendí. Esta experiencia me hizo valorar todo lo que movía en mí este deporte: ser mejor persona y no abandonar ante la adversidad.

 

¿Cómo vive la vida Crissy Bonilla?

Intento meditar cada día, comer sano, hacer ejercicio, encontrar un hueco para ver a la gente que quiero y buscar la tranquilidad en cada situación, aunque no voy a negar que me cuesta, ya que soy exigente y estricta cuando me pongo en modo productivo.

Foto:Sergi Leon

 

¿Cuáles han sido tus etapas y qué te han aportado cada una de ellas?

Como todos, empecé aprendiendo. Tendría unos 10 años cuando me puse los primeros patines y lo recuerdo como un punto de inflexión en mi infancia. Nunca antes había sentido algo así. Era buena con los deportes pero los patines me hicieron aún mejor, más segura de mí misma y, por lo tanto, empecé a divertirme. A pasarlo bien de verdad. Patinaba sólo por diversión.

Tres años más tarde, conocí una nueva modalidad de patinaje en línea, llamado Inline o patinaje agresivo. Tenía trece años, empezaba mi etapa más social y mí círculo de amigos iba creciendo entorno a esta modalidad. Coincide con el descubrimiento de nuevas habilidades que desconocía y poco a poco, sin pretenderlo, fuí avanzando sin casi esforzarme. Era algo innato en mí. Me entusiasmaba cualquier pequeño progreso, que me llevaron a competir en la categoría amateur. Recuerdo que fue la etapa donde se empezó a valorar mi esfuerzo y eso me dio coraje y motivación. Aspiraba a ser profesional, viajé a EUA, trabajé en Woodward Camp, competí en AIL (Amateur Inline League) y allí me hice Pro, lo que me permitió empezar a formar parte de competiciones Profesionales. Aunque en estos años tuve bastante éxito y el viajar para competir me llenaba muchísimo, tengo que admitir que el estrés, la búsqueda de perfección constante y el exceso de exigencia, acabó por pasarme factura; tuve una lesión en el escafoides. A pesar de ello, seguí compitiendo, pero me había dado cuenta de que ya estaba en otra etapa. Además, me saturé de tanto exigirme. Hasta ahora, mi vida giraba en torno al inline de manera vocacional, sin ingresos ni ningún tipo de seguridad, por lo que, para seguir vinculada al Inline, empecé a dar clases, a crear eventos con la asociación New Expressing (creamos la primera escuela de freestyle) y a hacer de coordinadora en el evento Extreme Barcelona. En este contexto fui consciente de que no podía arriesgar mi trabajo; me retiré de la competición, me enfrenté a mi ego y empecé a dedicar más energía al gimnasio. Comenzaba la búsqueda hacia algo que me hiciera vibrar igual. Desde hace dos años me he aficionado al Rollerdance y al patinaje agresivo con quads… el inicio de otra nueva etapa…

 

¿En qué momento te encuentras?

En los últimos años no he practicado mucho el agresivo por miedo a lesionarme. En ningún trabajo está bien visto eso de caerse jajaja…

Hace dos años aparecí por el W, el lugar donde practican los Rollerdancers. Me puse a bailar con mis patines de línea y fue como cuando uno vuelve a enamorarse: sentí lo mismo que la primera vez que probé el agresivo con 13 años. No sólo me encantó esta disciplina, sinó también la gente, cómo me enseñaron, animaron y apoyaron. Agradezco mucho la acogida que recibí por parte de los que, hoy, son mis amigos y mis maestros. A los pocos días me compré unos patines de quads para afrontar mi nuevo reto, lo que no sabía es que esta nueva pasión me llevaría a hacer de esto un trabajo. Actualmente hago espectáculos con el grupo Skatestylerz y BCN Rollerdance, imparto clases a niños y adultos, participo como coreógrafa en el programa escolar “Patina amb ritme”, he grabado un videoclip para la canción Make Love de Joe Stone y parece ser que esto va a más. Los sueños se cumplen y mejoran cuando menos te lo esperas. Entonces, respondiendo a tu pregunta, estoy en una etapa de reinvención: hacer del Rollerdance mi profesión. Tengo la suerte de haber encontrado la alquimia perfecta para mí, bailar con patines.

Foto:Sergi Leon

 

¿Cuál de los proyectos en los que has colaborado te ha llenado más?

No sólo puedo quedarme con uno por que todo va enlazado. Trabajar en la Amateur Inline League y en el Camp Woodward, que es el campus de deportes extremos más reconocido a nivel mundial, me impulsó hacia un nuevo proyecto: llevar la coordinación de las competiciones de Inline durante 8 años en el Extreme Barcelona. Este proyecto me ha hecho crecer mucho profesional y personalmente.
Estoy muy contenta del momento en el que me encuentro ahora, me da mucha vida hacer performances como bailarina de roller dance con BCN Rollerdance y Skatestylerz.

 

¿Tienes a corto plazo algún nuevo objetivo de proyecto?

Sí, estoy colaborando con la marca Chaya Skates y estamos desarrollando nuevos y ambiciosos proyectos, de los que oiréis hablar en los próximos meses.

 

¿Has alcanzado tu sueño?

Tengo la sensación de que es lo que llevo haciendo toda mi vida, tener sueños y alcanzarlos y, si no, persistir para que se materialicen.

Aún lo pienso y me emociona el haber conseguido trabajar y patinar en Woodward West, vine tan motivada de California que conseguí ser Campeona de España tres años consecutivos, y fué lo más competir con las mejores patinadoras del mundo en los LG Games de Texas.

Actualmente, compagino mi trabajo como técnica en el gimnasio con los proyectos de Rollerdance, pero me encantaría trabajar del patinaje únicamente y si fuera viajando por el mundo, pues mucho mejor.

Foto:Sergi Leon

 

¿Una frase?

“Cualquier cosa que luches te fortalece y lo que resistes, persiste”

 

 

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